sábado, 18 de agosto de 2007

EL NIÑO PREDICADOR

Señoras y señores, esto es algo que ni tengo fuerzas para comentar... Sólo espero que en algún momento de su pobre vida el niño sea capaz de no ser demasiado infeliz. Que Vds. lo sufran:

jueves, 16 de agosto de 2007

ÓBITO: SIT TIBI TERRA LEVIS

Hace poco que se nos han muerto seguidos Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni. El mundo es, sin duda, un lugar más pobre.

He leído muchas necrológicas. Algunas muy buenas y otras algo analfabetas.
No voy a entrar en el mérito estético y emocional sin parangón de estos dos extintos genios por dos razones. La primera y más importante: gente infinitamente más sabia que yo ha escrito muy buenos artículos que son fáciles de encontrar en la red (recomiendo la Web del New York Times donde los responsables han sido nada menos que Scorsese y Allen) La segunda: porque yo no pertenezco a la generación que ha crecido y madurado viéndolos. Esto no ha restado un ápice de intensidad al profundo impacto que supusieron para mí sus películas, pero claro, reconozco que no es lo mismo. Para mí, muchachito de provincias, han sido dos directores descubiertos (felizmente redescubierto en el caso de Bergman) en estos cinco últimos años, formando desde hacía tiempo parte del canon cinematográfico y llegando a mí en forma de DVD o a través del bendito emule.

Mi generación, que es la de este faro, le debe más a Spielberg, Tarantino, Linklater, Van Sant, Mann, Cronnenberg… (Bueno, algún habitante zurdo del faro también se siente deudor de Lucas, pero en un sentido más amplio) La desaparición (al menos para mí) de alguno de estos significaría la extinción de parte de nuestro mundo, por ser parte importante de nuestra infancia y adolescencia.

Entre mis amigos y conocidos, varias han sido las reacciones. Tengo una amiga que se echó a llorar desconsolada, periódico en mano (doy fe) al leer la noticia de la muerte del director sueco. Muy sentida ha sido la muerte del italiano para otro amigo, al que también debo dejar en el anonimato, puesto que una vez me confesó que a lo largo de su vida habría producido “ríos de semen” gracias a Monica Vitti, musa de Antonioni, quien además fue su descubridor (gracias)



Para mí desde luego es una pérdida terrible. Consuela saber que perduraran gracias a sus obras, al final de las cuales acabas eufórico, catatónico, cabreado, enamorado o cariacontecido.


Aún nos quedan muchos más. Los anteriores más Rohmer, Godard, Eastwood, Coppola…
Esperemos que estén entre nosotros mucho tiempo ya que sabemos que en el formato de turno durarán para siempre.







lunes, 6 de agosto de 2007

UNA BOYA EN EL MAR (AFORISMOS)

Bueno, bueno, pues tras un pequeño paréntesis forzoso, volvemos a la carga para seguir desarrollando las ideas que se habían ido quedando en el tintero...

Hoy presentamos nueva sección fija (lo de nueva es un decir, porque en proyecto lleva ya tiempo de existencia). Y no contentos con un faro, ahora pretendemos también lanzar boyas. De momento no hay tiempo para aprender HTML y diseñar un cajetín en el que vayan apareciendo aforismos aleatoriamente, pero en fin, ante ese problema he decidido crear una sección directamente, y punto. Y aquí está la primera, con la belleza que entraña todo nacimiento. Espero que el navegante que se tope con estas boyas pueda vislumbrar algún tipo de orientación en mitad de la inmensidad del Gran Océano de la Existencia.





"Fue allí [en el Amazonas] donde descubrí que hacen falta pocas cosas para ser feliz"

(M. de la Quadra Salcedo)

domingo, 1 de julio de 2007

POESÍA: ALGO DE INCORRECCIÓN POLÍTICA (GRACIAS Y DISCULPEN LAS MOLESTIAS)

Sé buena, dime cosas incorrectas
desde el punto de vista político. Un ejemplo:
que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
no te parece un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta. Otro: que el multi-
culturalismo es un nuevo fascismo,
sólo que más hortera, o que disfrutas
pegando a un pedagogo o a un psicólogo,
o que el Mediterráneo te horroriza.
Dime cosas que lleven a la hoguera
directamente, dime atrocidades
que cuestionen verdades absolutas
como: "No creo en la igualdad." O dime
cosas terribles como que me quieres
a pesar de que no soy de tu sexo,
que me quieres del todo, con locura,
para siempre, como querían antes
las hembras de la Tierra.


Luis Alberto De Cuenca

martes, 19 de junio de 2007

NOTICIAS CURIOSAS: WALT DISNEY ES UN COPIÓN


¡¡¡ WALT DISNEY ES UN COPIÓN !!!

Imagino que aprovechando los 50 años
de Disneyland, o simplemente como mera coincidencia,
encontramos este artículo donde descubrimos
el orígen "verdadero" del personaje más famoso
de Walt Disney: el Mickey Mouse.

Sr. Walt, le hemos descubierto!
Y yo que le tenía por un tipo creativo...



sábado, 16 de junio de 2007

LA MEMORIA DE LAS SOMBRAS

Blas de Lezo

Vaya por delante que no está en mi ánimo inaugurar esta sección con estridencias o discursos grandilocuentes o denuncias demagógicas, de lo que ha sido siempre nuestra historia, incluso cuando el país era un Imperio y dominaba gran parte del mundo. Es célebre la lista de gobernantes fanáticos, corruptos e incompetentes que hemos sufrido y que han hecho de España hasta hace nada, un país pobre lleno de gente conforme (que no conformista)

El almirante Blas de Lezo es un ejemplo de admirable valentía que como tantos otros ha caído en el olvido de este país tan ingrato. Este estratega guipuzcoano endosó la mayor derrota naval de la historia, en este caso a los ingleses.

Todo empezó en 1739, cuando el capitán español Juan León Fandiño captura al corsario a sueldo Robert Jenkins. Como castigo le corta la oreja y le dice "Ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". Jenkins se presento, oreja cortada en mano, en la Cámara de los Lores para denunciar el caso, y los ingleses que necesitaban una excusa para intentar apoderarse de los territorios de ultramar españoles declararon la guerra al Imperio. El Almirante Vernon fue el encargado de llevar a cabo esa guerra, conocida como “Guerra de la oreja de Jenkins”.
Toma en un principio una ciudad llamada Portobello, mal defendida según la historia, y desafía a Blas de Lezo, almirante de Cartagena de Indias, conocido como Patapalo, o más tarde como Mediohombre, por las muchas heridas sufridas a lo largo de su vida militar (le faltaba una pierna, una mano e incluso un ojo). Después de la victoria de Portobello, los británicos, envalentonados, reunieron una armada compuesta por 180 barcos, 2000 cañones, y 23600 hombres. Nunca en la historia se habría de reunir una armada igual (ni siquiera la Armada Invencible) hasta el Desembarco de Normandía y con estas fuerzas se dirigió a conquistar Cartagena, protegida por 6 barcos, 6000 españoles y 600 arqueros indios. Vernon consiguió hacer que los españoles se refugiasen en el castillo, y mandó un mensaje a Inglaterra diciendo que había tomado Cartagena de Indias. Este hecho provoco que se acuñase una moneda especial en la cual se veía a Blas de Leza entregando su espada a Vernon, pero había vendido la piel del oso antes de cazarlo. El resultado final de la batalla fue que entre la estrategia española (un contraataque con mucha imaginación), la maestría naval de las 6 naves y las enfermedades, los ingleses perdieron 50 barcos y 18000 hombres, teniendo que huir derrotados. Cuando el rey Jorge II se enteró, quitó de la circulación todas las monedas de la victoria ficticia en las cuales estaba inscrito "el orgullo español humillado por Vernon". Después prohibió escribir sobre esta guerra, y todo cayó en las sombras. Muy al contrario de lo que ha ocurrido con Trafalgar o con la Armada Invencible. Lezo fue herido en la batalla y murió cinco meses más tarde en la misma ciudad. Nadie sabe dónde recibieron sepultura sus restos y a ninguno de los ineptos de turno que hemos aguantado le ha importado.

Para más información: http://usuarios.lycos.es/pay/lezo.htm

lunes, 4 de junio de 2007

REFLEXO-LOGOS: Cuento.

"Yo sólo hablo de lo que sé. De lo que no sé, no hablo"

Hace algunos años, un periodista-aventurero (o aventurero-periodista) organiz
ó un viaje por China. Su intención era elaborar una crónica de varios días sobre la realidad de algunas zonas rurales, a través de personajes locales clave. Un buen día, en un pueblo semifantasma de la provincia de Hubei, descubrió a un risueño anciano. Éste era conocido en su pueblo por la sabiduría que desprendía. A él acudían todos con sus problemas en los momentos en los que andaban faltos de consejo. Cuando nuestro viajero le pidió unas palabras sobre sí mismo, esto es lo que dijo exactamente:
"Yo sólo hablo de lo que sé. De lo que no sé, no hablo"
As
í, a botepronto, el periodista pensó: "Pues menuda sabiduría. Pues eso ya lo sabe hacer todo el mundo, porque no hay que saber".
El viaje continu
ó, y nuestro protagonista aún estuvo una semana más visitando todo tipo de señores, funcionarios, agricultores y demás fauna humana.

Poco despu
és del viaje, y ya de vuelta en su país, el periodista presenció un accidente. Con grave riesgo para su vida, pudo salvar la suya a los implicados, perdiendo en el lance un documento que le había facilitado el personal de secretaría de la redacción en la que colaboraba. Cuando el mismo día acudió a la ventanilla para volver a solicitarlo - aduciendo pérdida -, la secretaria no le alabó precisamente. De hecho, resaltó el supuesto carácter de viajero despreocupado del héroe, y le recordó el trabajo perdido para los funcionarios que suponen casos como el suyo, que andan perdiendo las cosas.

Pasaron unos meses y lleg
ó el día en que se emitía su crónica. No sin un fuerte desagrado, pudo comprobar que las partes del montaje final que no dependían directamente de él en persona, aparecían con ciertos errores y además inducían a confusiones. Por supuesto, nadie le habia consultado en su elaboración.

Al cabo de un tiempo nuestro hombre sufri
ó un fuerte varapalo. Experimentó la pérdida de varios seres muy queridos para él. Su vida diaria se le antojaba completamente extraña con respecto al pasado, y ésta había perdido gran parte del sentido. Se sentía francamente desorientado y diluido en una marea de sentimientos internos y acontecimientos externos. Habló con un amigo en busca de ayuda. Su ayuda, que finalmente no fue de mucha ayuda, empezaba por: "Tú lo que tienes que hacer es...". A los pocos días habló con otro amigo: "Deberías..." y así con muchas personas.

Recordando todo aquello junto, un d
ía el periodista sintió una necesidad tremenda de viajar a China de nuevo... ¿Por qué fue? (solución muy clarita en el título).