sábado, 16 de junio de 2007

LA MEMORIA DE LAS SOMBRAS

Blas de Lezo

Vaya por delante que no está en mi ánimo inaugurar esta sección con estridencias o discursos grandilocuentes o denuncias demagógicas, de lo que ha sido siempre nuestra historia, incluso cuando el país era un Imperio y dominaba gran parte del mundo. Es célebre la lista de gobernantes fanáticos, corruptos e incompetentes que hemos sufrido y que han hecho de España hasta hace nada, un país pobre lleno de gente conforme (que no conformista)

El almirante Blas de Lezo es un ejemplo de admirable valentía que como tantos otros ha caído en el olvido de este país tan ingrato. Este estratega guipuzcoano endosó la mayor derrota naval de la historia, en este caso a los ingleses.

Todo empezó en 1739, cuando el capitán español Juan León Fandiño captura al corsario a sueldo Robert Jenkins. Como castigo le corta la oreja y le dice "Ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". Jenkins se presento, oreja cortada en mano, en la Cámara de los Lores para denunciar el caso, y los ingleses que necesitaban una excusa para intentar apoderarse de los territorios de ultramar españoles declararon la guerra al Imperio. El Almirante Vernon fue el encargado de llevar a cabo esa guerra, conocida como “Guerra de la oreja de Jenkins”.
Toma en un principio una ciudad llamada Portobello, mal defendida según la historia, y desafía a Blas de Lezo, almirante de Cartagena de Indias, conocido como Patapalo, o más tarde como Mediohombre, por las muchas heridas sufridas a lo largo de su vida militar (le faltaba una pierna, una mano e incluso un ojo). Después de la victoria de Portobello, los británicos, envalentonados, reunieron una armada compuesta por 180 barcos, 2000 cañones, y 23600 hombres. Nunca en la historia se habría de reunir una armada igual (ni siquiera la Armada Invencible) hasta el Desembarco de Normandía y con estas fuerzas se dirigió a conquistar Cartagena, protegida por 6 barcos, 6000 españoles y 600 arqueros indios. Vernon consiguió hacer que los españoles se refugiasen en el castillo, y mandó un mensaje a Inglaterra diciendo que había tomado Cartagena de Indias. Este hecho provoco que se acuñase una moneda especial en la cual se veía a Blas de Leza entregando su espada a Vernon, pero había vendido la piel del oso antes de cazarlo. El resultado final de la batalla fue que entre la estrategia española (un contraataque con mucha imaginación), la maestría naval de las 6 naves y las enfermedades, los ingleses perdieron 50 barcos y 18000 hombres, teniendo que huir derrotados. Cuando el rey Jorge II se enteró, quitó de la circulación todas las monedas de la victoria ficticia en las cuales estaba inscrito "el orgullo español humillado por Vernon". Después prohibió escribir sobre esta guerra, y todo cayó en las sombras. Muy al contrario de lo que ha ocurrido con Trafalgar o con la Armada Invencible. Lezo fue herido en la batalla y murió cinco meses más tarde en la misma ciudad. Nadie sabe dónde recibieron sepultura sus restos y a ninguno de los ineptos de turno que hemos aguantado le ha importado.

Para más información: http://usuarios.lycos.es/pay/lezo.htm

4 comentarios:

alberto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alberto dijo...

Cuando comentada la historia con algunos ingleses, la respuesta recibida fue: bah, escaramuzas!

Rodrigator dijo...

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves....jajajajaaa.
La Historia la hacen los vencedores

CFC dijo...

... y una vez más, un gran personaje español muere olvidado (y probablemente arruinado), como casi todos. Y aún hoy en día todo sigue siendo un juego de los poderosos (tanto de los que mandan como de los que quieren mandar), y así por siempre.