jueves, 17 de enero de 2008

EL CUADERNO AMERICANO

Barack Obama: Change we can belive in.

Hijo de un economista keniano y de una mujer de Wichita (Kansas), nació en Honolulú (Hawai) hace 46 años, se crió en Estados Unidos y en Indonesia, fue un joven rebelde que realizó sus escarceos con las drogas -como de forma oportunista siempre le recuerda Hillary Clinton-, tuvo una selecta formación como jurista en las universidades de Columbia y Harvard, y ha sido profesor y defensor de los derechos civiles en Chicago hasta su desembarco como senador por Illinois en Washington en 2004.

Vargas Llosa escribe de él: "Huye de banalidades y no pretende sacar ventaja de su condición. Nada de victimismos. Defiende que, con todas sus limitacionesc el sistema es suficientemente flexible y abierto como para vencer el infortunio, progresar y alcanzar unos niveles de vida decentes. Los negros no deben perder el tiempo lamentándose por los horrores del pasado, sino remangarse las camisas y ponerse manos a la obra para erradicar los males del presente, al igual que los hispanos, los demás inmigrantes y los americanos blancos que padecen escasez, abusos o viven por debajo de sus anhelos. El "sueño americano" no es un eslogan, sino una realidad que puede sufrir recesos momentáneos, como el actual, pero puede volver a funcionar como un marco de justicia y libertad para todos si los ciudadanos invierten en ello mucho trabajo e ilusión y los gobernantes dictan leyes justas y saben hacerlas respetar"

Propone salir de Irak en 16 meses, cerrar Guantánamo y se ha mostrado partidario de un nuevo diálogo con Irán. Sin embargo muchos puntos de su programa no están detallados. Por ejemplo en el plano económico, sus discursos tienen a veces cierto aroma populista. Quiere reducir impuestos a 150 millones de contribuyentes, pero a cambio de implantar nuevas tasas sobre el capital y sobre el patrimonio de los más ricos, que espera que pagen una asistencia sanitaria para todos (lo cual provoca ciertos recelos en ambientes finacieros) Todo ello irá incluido en un programa verde para promover la reducción en la emisión de gases de efecto invernadero y favorecer la venta de automóviles de bajo consumo. Respecto a la inmigración, el candidato demócrata quiere facilitar la integración de los sin papeles, que para legalizarse tendrían que pagar una multa, aprender inglés e integrarse en la sociedad.

Su principal fuente de inspiración es Gary Hart. Ofrece a América una oportunidad para reconciliarse consigo misma, lo cual es estupendo y si prueba que es capaz de llevarlo a cabo en lugar de sólo personificarlo (basarse sólo en la esperanza tiene sus limitaciones, especialmente con una rival como Clinton) estaremos ante un candidato de garantías. A día de hoy hay que reconocerle al menos el mérito de haber conseguido que los demócratas tengan una dificil elección, cosa que convierte la votación en un proceso salubre e higiénico.

Más información: http://www.barackobama.com

2 comentarios:

alberto dijo...

Sigo con curiosidad las primarias americanas, de alguna manera me afectan personalmente. Es un proceso largo, cuando tengamos candidatos pasaremos a la aun mas larga carrera presidencial. He visto videos y debates. Pero si tuviera que destacar algo es lo que todo el mundo ya ha destacado por su obviedad, estos no son personajes politicos sin mas.

Empezemos por los demócratas:

Obama: negro, evidentemente. De padre keniata y madre blanca americana. Su padre y padrastro eran musulmanes y paso parte de su infancia en Indonesia (en gran parte musulman) En EEUU musulman: terrorismo.

Clinton: mujer. Esposa de ex-presidente, presidente con antecedentes, por otra parte.

Pero no nos olvidemos que esto es un baile entre democratas y republicanos. Y cuando lleguemos a esa fase las cosas seran distintas. Obama ha tenido un gran impacto mediatico en Europa, quizas su discurso y su carisma nos ha cautivado, no deja de ser, al fin y al cabo, lo mas contrario a Bush que hay. La cosa es que las encuestas republicanos-democratas no dan un ganador claro.

Me ha parecido curioso presentar a los candidatos republicanos, que como los democratas no dejan de ser de lo mas variopinto...

John McCain: nacio en Panama, donde su padre estaba destinado. Hispano por lo tanto, y con gran apoyo hispano.

Mitt Romney: mormon, de padre mexicano. Su abuelo era un americano ilegal en Mexico (donde podia ser poligamo), donde nacio su padre.

EEUU es un pais en el que la raza y la religion es un elemento de su idiosincracia. No es hablado, pero es palpable, es parte de su cultura y diversidad. Este ano por primera vez vemos unas elecciones que son representativas de esa diversidad. Os imaginais las elecciones, un negro contra un mexicano, o quizas una mujer contra un panameno?

No deja de ser cachondo y de alguna manera revolucionario que por fin EEUU abraze su identidad.

alfonso dijo...

Acabo de ver las últimas encuestas y McCain empieza a despuntar porque los republicanos más puristas que hasta ahora no le veían con buenos ojos se están dando cuenta de que los demócratas no van a poder presentar un candidato que le suponga una amenaza en los estados del sur. A mí desde luego me gusta en muchos aspectos. Lástima que no ganara a Bush en la primaria republicana de hace 8 años. Ahora que las cosas están algo más claras están empezando las cábalas sobre quién sería un buen vicepresidente para cada candidato. Pero no hay que engañarse. La influencia del candidato a VP en el resultado suele ser mínimo cuando, como parece que va a pasar en esta elección, el candidato a Presidente es lleva todo el peso. Recuerdo cómo Edwards no le ayudó a Kerry apenas en nada, porque los votantes no votaban a Edwards, votaban a Kerry. Creo que el principal papel del candidato a VP suele ser más bien potenciar la imagen del número uno en asuntos o regiones en las que este ya tenga alguna base. Por ejemplo, a los portadores de armas, Richardson (ex candidato demócrata e hispano) les gusta porque está a favor de la segunda enmienda, presume de ser cazador, se identifica con ellos, pero si lo que se les propone sería votar por Hillary, a la que aborrecen, por mucho Richardson que lo acompañe, es difícil.